Archivo histórico UD

Con motivo de la conmemoración de los sesenta años de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, el Instituto de Estudios e Investigaciones Educativas convocó en el segundo semestre de 2008 a las personas que se sintieran vinculadas de manera afectiva a este centro de estudios, para participar de la Convocatoria En Pos de la Memoria. La iniciativa consistió básicamente en la recopilación de fuentes históricas para la “reconstrucción de la memoria y vida de nuestra Universidad Distrital Francisco José de Caldas”, citando el texto que se tomó para anunciar la convocatoria entre los distintos medios que colaboraron para su difusión.
La propuesta surgió a raíz de la buena acogida que tuvo en 2007 la convocatoria fotográfica “Sesenta años de Memoria y Vida”, que también se realizó en el marco de las celebraciones por el sexagésimo aniversario de la Universidad. Como fruto de aquella convocatoria, se publicó el libro “Universidad Distrital: Sesenta años de Memoria y Vida”[1], en la que muchos participaron y pocos pudieron ser reconocidos con el mérito de compartir sus piezas fotográficas en esta obra conmemorativa de excelente diseño y presentación. Habiendo visto que tantas voluntades y aportes quedaron excluidas, los promotores de la convocatoria concibieron otra nueva con la convicción de abrir un espacio más amplio de expresión y, en últimas, de perspectivas sobre la vida de la Universidad Distrital.
El libro “Sesenta años de Memoria y Vida” viene a ser entonces la primera manifestación del Instituto de Estudios e Investigaciones Educativas acerca de una inquietud, o más bien acerca de la necesidad de proponer por medio de la historia, un sentido identitario entre la comunidad universitaria, con el ánimo de fortalecer su pertenencia y contraponer a los discursos hegemónicos, simplistas y maniqueos que pesan sobre ella, facetas creativas en la acción y reflexivas en su propuesta. Manifestaciones artísticas, manifestaciones ideológicas y manifestaciones pedagógicas, se cruzan en el vórtice de planos temporales y espaciales que configuran los paisajes y, en últimas, los recuerdos siempre latentes de quienes han pasado por esta Universidad, así como de quienes han vivido la experiencia de la universidad pública en Colombia. Nevis Balanta Castilla, quien escribió uno de los textos aparecidos en Universidad Distrital: Sesenta años de Memoria y Vida, dice sobre el arte fotográfico que éste “encierra misterios universitarios en una suerte de museo de realidades”[2]. La obra publicada está ahí, con sus recuerdos al alcance de todos y todas a quienes interese reconocer y reconocerse en la Universidad, así nunca antes lo hayan sentido.
De la evocación a la rememoración: de la Memoria a la Historia[3]
De la convocatoria Sesenta años de Memoria y Vida a la convocatoria En Pos de la memoria hay un camino que pasa de la representación de los recuerdos capturados en “los palacios de la memoria” por medio de las imágenes, que fungen como reflejo de experiencias e imaginarios, a una indagación más exhaustiva, ya sea sólo por acumulación, que busca “aportar a la construcción del archivo histórico de la Universidad Distrital y a la consolidación de identidad de nuestra alma mater”[4]. De esa manera, la propuesta adelantada por el IEIE se proyecta en el tránsito de la memoria a la historia, un horizonte que afortunadamente permanece en el devenir inagotable del tiempo, en la encrucijada[5].
Teniendo como perspectiva la diferencia que se puede establecer entre el recuerdo como una afección más o menos acertada de la imagen del pasado y la búsqueda racional de este por medio de la rememoración, por medio de la historia[6], plantearemos una serie de consideraciones acerca del tratamiento de la memoria. Pensamos en ella como el depósito (o palacio) de donde surgen los rasgos que nos definen como individuos pertenecientes a una comunidad de recuerdos compartidos en la afección; para el caso que nos compete, a la memoria de la Universidad Distrital; con ese objetivo analizaremos el papel de la convocatoria En Pos de la Memoria en la construcción de esta dinámica historiadora.
Para empezar, el mismo enunciado de la convocatoria nos propone el trabajo de indagación: vamos en pos de la memoria. Sentimos la necesidad de ir a ella para tomar los recuerdos que esperan ver la luz: “todas estas cosas las recoge la memoria, para evocarlas de nuevo cuando haga falta y volver sobre ellas en sus vastos depósitos, en el secreto de yo no sé que inexplicables recovecos”[7]. Los recuerdos vienen así al llamado, impulsados por los resortes del intelecto, por las imágenes evocadoras o por las pasiones del alma, recreando constantemente aquellos recuerdos. La imaginación corporiza de esta manera a la memoria en pensamiento, sensaciones y emociones.
Las imágenes que se expresan en el libro de Sesenta años de Memoria y Vida, y decimos expresión porque también las percibimos como imágenes que son, captan un haz de manifestaciones (intelectuales, sensibles, espirituales) que viven en la memoria de la Distrital. Las imágenes se interpretan en los cortos ensayos que componen cada capítulo, construyendo el contexto del recuerdo-imagen.
El primer ensayo ofrece un contexto histórico institucional[8], que recrea por medio del documento, de la foto en blanco y negro, de los primeros graduandos con peinados de época, el espacio de la memoria institucional en el pasado-historia. Los dos ensayos siguientes ya se despegan del hito fundacional y aluden a la expresividad artística que se vive en la Distrital, con sucintos referentes históricos. La fotografía[9] (de la que el libro sirve de ejemplo) y el teatro[10] marcan el contraste entre la serenidad nostálgica de la historia y la acción creativa y vanguardista del arte.
El ensayo que hay a continuación nos presenta la práctica docente tomando como referencia una salida de campo realizada en octubre de 2006 en el marco de la Cátedra UNESCO[11]. Se muestran las alternativas pedagógicas que se crean por fuera del espacio jerarquizado del aula, en un contexto que conjuga la historia, la memoria y la naturaleza en el marco de ejercicio pleno de contacto. Podríamos pensar que en la naturaleza no habría historia, ni siquiera memoria, si estuviera vacía de humanidad, pero es sólo al entrar en contacto con ella como nos reconciliamos en la reflexión acerca de los supuestos males y bienes que heredamos a partir de una historia de conquista que se puede leer en los rastros permanentes que vinculan los paisajes y las culturas que los han poblado.
En los siguientes capítulos, Movimiento estudiantil, la imagen de la juventud rebelde y Los ecos de mayo de 1968, se cruza el imaginario de la protesta estudiantil, transformado en expresiones imaginativas que invitan a la comunicación, con el contexto histórico de rebeldía y postura crítica que ha caracterizado al movimiento estudiantil, en especial a partir de la segunda mitad del siglo XX.
Al repasar de esta manera el libro Universidad Distrital: Sesenta años de Memoria y Vida, en búsqueda de los recuerdos convertidos en testimonio propio de la comunidad universitaria, nos preguntamos entonces por la transición de la memoria a la historia, ansiosa de cubrir una realidad infinitamente diversa que sólo puede ser aprehendida en la comprensión totalizadora que propone. Se trata de superar la deficiencia consustancial de la memoria, el olvido: “aquello contra lo que se dirige el esfuerzo de rememoración: La anamnesis realiza su trabajo a contracorriente del río Leteo”.[12]
La memoria es un concepto en singular, y esa condición marca su impotencia para recoger y mostrar todos los recuerdos posibles. Ricoeur retoma uno de los diálogos de Platón, Fedro, para exponer la paradoja que está implícita en la invención de la historia y su relación con la memoria:
En efecto, este arte producirá el olvido en el alma de quienes lo aprendan, porque dejarán de ejercer su memoria, (mnemes): en efecto, al poner su confianza en lo escrito (graphes), serán traídos a la rememoración desde fuera gracias a huellas ajenas a ellos (typos), no desde dentro, por su propio esfuerzo, así que has encontrado el remedio (pharmakon), no de la memoria, sino de la rememoración (hypomneseos)[13]
La posibilidad de la historia polisémica en la Universidad Distrital Francisco José de Caldas: Archivo Institucional para la diversidad.
Es en una dinámica de indagación permanente como se entiende la iniciativa de En Pos de la Memoria, vuelta la memoria de la Universidad Distrital sobre si misma en el ejercicio de reflexión necesario para actuar de manera responsable, crítica y creativa en la transformación de la realidad. Más de 140 registros documentales fueron acopiados en el desarrollo de la convocatoria, todos con el ánimo de ser testimonio fiable de múltiples historias vividas en los diversos espacios de interacción que existen alrededor de la Distrital. Muchos adolecen de la información necesaria (fechas, personajes, acontecimientos) para darles lugar en un tiempo y un espacio organizado, que exige referentes y sustancia para integrarlos como testimonio en la operación histórica. A pesar de estas falencias, subsanables en la mayoría de los casos, la abundancia de fuentes permite construir tantas historias como posibilidades de reconocimiento pueda haber presentes en la comunidad universitaria.
En ese orden de ideas, el despliegue de un acervo de fuentes para la historia incluye el concepto de archivo, como propuesta que articule el objetivo de recolección de testimonios En Pos de la Memoria y la misión institucional del Archivo Histórico de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Mientras este debe desarrollar políticas de gestión documental que incluyen la conservación de los documentos de valor patrimonial que posee la Universidad[14], la convocatoria plantea la construcción de una colección de documentos que en su mayor parte son producto de la cotidianeidad vivida en los espacios de la Universidad.
[1] Universidad Distrital: sesenta años de memoria y vida. Bogotá, Universidad Distrital Francisco José de Caldas, el Instituto de Estudios e Investigaciones Educativas, 2008
[2] BALANTA CASTILLA, Nevis. Fotografía y Universidad. En: Sesenta años de Memoria y Vida. Bogotá, Distrital Francisco José de Caldas, 2008. p 18
[3] Para la orientación de nuestro análisis tomaremos como guía la obra de Paul Ricoeur La Memoria, la Historia y el Olvido, en la que analiza los conceptos de memoria y olvido a través de tres aproximaciones: la fenomenología de la memoria, la epistemología de las ciencias sociales y la heurística de nuestra condición histórica como lectura del olvido. RICOEUR, Paul. La Memoria, la historia y el olvido. Madrid, Editorial Trotta, 2003. ps 13-15.
[4] Circular del Instituto de Estudios e Investigaciones Educativas para la comunidad universitaria. mensaje de correo electrónico Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla , 22 de octubre de 2008. Carpeta Convocatoria En Pos de la Memoria IEIE, 2008. Archivo Instituto de Estudios e Investigaciones Educativas, Universidad Distrital Francisco José de Caldas
[5] El tiempo, esa imagen móvil de la eternidad inmóvil de que habla Platón, pasará, nuevas cohortes de profesores, estudiantes y funcionarios llenarán los ámbitos de la Universidad, y entonces habrá que abrir una y otra vez este libro para tener y mantener la idea de continuidad en el hilo del cambio y la noción de cambio en el continuum institucional. Universidad Distrital.., op.cit, p. 8
[6] Ricoeur expone el desarrollo de las ideas fundamentales sobre la aproximación al pasado en la cultura occidental. El autor parte de la diferenciación planteada por los clásicos griegos, específicamente entre la concepción platónica y la concepción aristotélica, por la cual la primera de ellas distingue el recuerdo como afección (mneme) de una imagen pasada, que se ajusta en mayor o menor medida a su referente a la manera de una impronta, mientras que la segunda propone el ejercicio de rememoración como búsqueda (anamnesis) del recuerdo latente en el pasado, por medio de un ejercicio de la razón. RICOEUR, op cit. p. 36
[7] San Agustín, Confesiones, Libro X, VII, 13
[8] REINA RODRÍGUEZ, Carlos Arturo. El contexto de creación de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. En Universidad Distrital... op. cit. p. 9
[9] BALANTA CASTILLO, Nevis. Fotografía y Universidad, En Universidad Distrital... op. cit. p. 18
[10] FLORIÁN BOCANEGRA, Jairo. Aportes al teatro colombiano. En Universidad Distrital... op. cit. p. 23
[11] SANTAMARÍA VALERO, Flor Alba, Más allá de los muros y las aulas. En Universidad Distrital... op. cit. p. 27
[12] RICOEUR, op. cit. p 48
[13] Ibid. p186. La concurrencia de cada uno de los términos define las características esenciales del conocimiento, y de la historia en particular. La memoria, que ya hemos tratado, lo escrito que nos remite al texto como garantía del saber, las huellas ajenas, fuentes diríamos, que aluden al archivo y a la comunicación, y la rememoración en segundo término, que Ricoeur define mejor como memorización; tales conceptos componen la dinámica que explica la conjunciónentre ellos.
[14] Según el Decreto 514 de 2006, toda entidad pública a nivel distrital debe tener un subsistema interno de gestión documental y archivos (SIGA) como parte del sistema de información administrativa del sector público. Las tablas de valoración documental hacen parte del proceso de gestión archivística en su fase de conservación de la documentación patrimonial de interés para la ciudad. Régimen Legal. Base de datos en línea. Alcaldía de Bogotá, 2008. última consulta: 19 de febrero de 2009. http://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/Norma1.jsp?i=22475#0
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